Omega anuncia la venta online en su web

Omega anuncia la venta online de sus relojes y accesorios directamente en su web. A consecuencia del gran éxito que ha tenido tanto en USA como Reino Unido, los dos mercados piloto, Raynald Aeschlimann, CEO de Omega, ha decidido incorporar más países a este proyecto.

Puede ser una buena o mala noticia dependiendo del punto de vista del cual se mire, cliente, concesionario oficial o la propia marca, Omega. Vamos a intentar verlo desde todas las perspectivas.

Omega Speedmaster

Puede que al final, la Covid-19, sea la responsable de ponernos a cada uno en nuestro lugar, y que muchas empresas den el salto definitivo a las plataformas digitales. Lo que no entendemos es cómo se ha tardado tanto.

Hace dos días, me llegaba un WhatsApp informando que por fin, Omega empezaba a vender sus artículos directamente en su web. Con cierto interés entré en la web de Omega, a fin de contrastar la noticia, pero desafortunadamente no encontré la tienda online. Por lo que me puse en contacto con Daniel Casas, director de Omega España.

Daniel me confirmó que actualmente Omega está introduciendo la venta online en Europa, pero que en España aún deberemos esperar un poco más. Omega está trabajando en el asunto, pero deben adaptar el protocolo a la legislación tributaria española.

¿Cómo afecta esto a los consumidores?

Las opiniones al respecto van a ser tantas, como a personas preguntemos.

La nueva realidad que nos está dejando la Covid-19 está haciendo que cambiemos nuestros hábitos de compra. Las restricciones de movilidad, sobre todo entre provincias, nos limitan la vida enormemente, ya que alargan los tiempos para llevar a cabo cualquier compra. Los protocolos sanitarios y de desinfección que hay que llevar a cabo en una tienda después de cada cliente, nos puede hace dudar si estamos en una tienda o en un laboratorio nuclear.

Por eso, la posibilidad de poder hacer la compra cómodamente desde casa, puede ser una buena opción en estos momentos.

Sin menospreciar el sistema de venta online, el cual reconozco que es muy beneficioso. Para mí la compra de un reloj no es simplemente adquirir un producto, sino que lleva consigo una experiencia.

¿A qué me refiero con una experiencia?. Al proceso por el cual me intereso y busco información sobre el modelo en cuestión en la web de la marca, en blogs y foros nacionales e internacionales, veo opiniones de personas que ya lo tienen, voy a la boutique o concesionario oficial a verlo y finalmente, suelo ir a comprarlo con algún amigo tan locamente apasionado por los relojes como yo o con mi mujer y luego directos a celebrarlo con una buena comida.

El problema de la compra online, es que pierdo todas esas sensaciones que me transmite el reloj al tocarlo: su tacto, sensaciones en mi muñeca, el ver cómo se ajusta el reloj a mí… , en definitiva, lo que me transmite.

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Si eres de los que piensas, que al vender Omega sus productos directamente al cliente en su web y reducir costos, vas a beneficiarte de un mejor precio, disculpa si te amargamos el día, pero Omega va a vender a PVP.

Pero… ¿y qué pasará con esos relojes difíciles de encontrar en tienda o ediciones limitadas? Para nosotros, si Omega quiere ser justa, estos modelos deben venderse en exclusiva en sus boutiques y no por internet.

Omega debería plantearse hacer una buena política de devoluciones, más allá de la establecida por la Unión Europea. Te recuerdo que, por normativa europea, todos los productos que compres por internet, tienes el derecho a devolverlos hasta 14 días de la recepción, sin dar ningún tipo de explicación y además, a no ser que quede muy bien reflejado en las condiciones de compra, los gastos de envío y devolución, los debe asumir el vendedor.

Otro tema a replantearse es el formato de sus garantías actuales. Las garantías de Omega, son una tarjeta plástica tipo crédito, donde figura la fecha de compra escrita a mano. Si devolvemos el reloj, esa garantía queda inutilizada, por lo que Omega debe emitir una nueva o buscar un sistema digital más seguro y que además pueda ser modificado.

¿En qué afecta a los concesionarios oficiales Omega?

Cuando una marca concede los permisos para que una joyería sea concesionario oficial, valora muchos puntos: ubicación y espacio del establecimiento, años en el sector, que tenga relojero en la propia tienda… y muy muy atrás, valora algo que para mí debería ser el primer punto a tener en cuenta, el trato con los clientes.

He visto algunas veces el programa “el jefe infiltrado” y creo es una buena forma de tomar la temperatura a lo que pasa en un negocio. Por desgracia, creo que las marcas no hacen todas las inspecciones que deberían de una forma encubierta a los concesionarios oficiales, y por eso no perciben el trato desagradable que muchas veces recibimos los clientes.

Como empresario, valoro por encima de todo el valor marca, el trato y experiencia que tenga el cliente cuando llega a tu empresa. Para mí el valor marca sería “lo que dicen los clientes sobre una marca, cuando la marca no los oye”.

Y en el sector de la joyería relojería, hay muchas cosas que deben cambiar.

No es procedente, que las marcas obliguen a los concesionarios oficiales, para seguir manteniendo esa marca, adquirir cada poco tiempo, un número de relojes de toda la colección, independientemente si ese concesionario ha podido vender o no las unidades almacenadas.

No es normal que los concesionarios oficiales tengan un número alto de relojes almacenados y un capital inmovilizado, que representa un problema para su estrategia empresarial.

No es normal que los concesionarios oficiales, para quitarse esos productos inmovilizados, hagan un 15% de descuento al primero que pregunte o un 20, 25 y hasta 30% de descuento, si eres buen cliente.

En Igormó nos mojamos, no somos convidados de piedra o políticamente correctos, y como no vivimos de las marcas o de las joyerías, y nuestro cliente real y final eres tú, con tus visitas a nuestro blog, te diremos no es normal la política de descuentos de los concesionarios oficiales. Han tirado al suelo el valor marca. Han desprestigiado lo que trataban de promover.

El precio de venta al público estipulado por la marca, ha de ser respetado por los concesionarios oficiales. Si un concesionario decide no respetar ese PVP recomendado y hacer descuentos, muy probablemente, la marca deba quitar a esa joyería la distribución de sus productos. Para nosotros resulta obvio, que la marca establece unas directrices a segir, y una marca puede sobrevivir sin tener a esa joyería como concesionario, pero no tenemos tan claro, que una joyería pueda sobrevivir sin tener determinadas marcas de tirón en su escaparate.  

No es normal que los únicos productos disponibles que encuentres en joyerias de marcas muy solicitadas, sean relojes de dama o versiones en oro. Si quieres comprar un reloj de los que tengan tirón, te los venden por catálogo o en listas de espera, pues no hay ni uno en la tienda.

No es normal que, en el año 2020, en Madrid, de los 8 puntos de venta que tiene Omega, sólo en 2 puedas realizar la compra desde una página web.

Por otro lado, la marca se ha olvidado o no ha aprendido que el mejor embajador de una marca de relojes es el vendedor, sus consejos venden y mucho.

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La nueva situación post Covid-19 está haciendo que personas y empresas, nos replanteemos muchas cosas.

Durante los días de confinamiento, he seguido muy de cerca lo que hacían en redes sociales muchos concesionarios oficiales y para mi desgracia, la mayoría estaban desaparecidos en combate, los pocos que decían algo, sólo intentaban vendernos productos, no nos han aportado nada de valor como consumidores. ¿Qué les hubiera costado hacernos unos tutoriales o vídeos o e-books con información relevante del sector?.

Ahora que empieza la mal llamada “desescalada”, vemos mucho ruido en las redes sociales, empresas locas por intentar recuperar los días perdidos de ingresos, pero siguen sin hacerlo desde el corazón y lo único que percibo es su perspectiva económica. Como si el hoy fuera igual al 14 de marzo de 2020, pero ese día ya nunca más volverá.

Y por eso me pregunto. ¿Aguantarán?.

¿Aguantarán los concesionarios de ciudades pequeñas, cuando una parte de la tarta se la quede la propia marca?. ¿Les interesará seguir siendo concesionario oficial y tener altas cifras inmovilizadas mes tras mes?.

¿Aguantarán esas grandes tiendas de Madrid y Barcelona con muchos metros cuadrados, personal por todas partes, distribuyendo muchas marcas pero vendiendo piezas contadas?.

¿Qué (busca o pretende) Omega?

A este respecto, son muchas las preguntas que me hago.

Podría parecer que Omega con este movimiento, pretende ir quitando cuota de mercado a los concesionarios oficiales de su marca, de tal modo que todas las ventas las efectué en sus boutiques propias o desde su página web.

¿Qué gana Omega con esto?. Evidentemente, los relojes los van a vender al P.V.P., con lo que ganaría el margen comercial que se llevan los concesionarios oficiales. Por otro lado, dar experiencia de marca, tal y como ha hecho Audemars Piguet en Madrid, quitando todos los concesionarios oficiales y dejando en exclusiva su tienda de la calle Serrano, 66.

Sinceramente, no creo que este sea el planteamiento de Omega. No podemos comparar las producciones de Audemars Piguet con 44.000 unidades en 2019 que se venden relativamente fácil en su red de boutiques propias del mundo, con las 720.000 unidades en 2019 de Omega, donde con tu red propia no puedes cubrir tu producción.

Para Igormó el paso que ha dado Omega es lógico y coherente. No entendemos por qué ha tardado tanto en hacerlo. Hasta ahora, Omega ha dependido en exclusiva de sus concesionarios autorizados y boutiques, ignorando su mayor potencial, su propio branding y los nuevos canales de venta.

Desconozco qué cuota de clientes son de sus boutiques y cuanta de los concesionarios oficiales, pero lo que está claro, es que a los clientes que ya tienes de la boutique, con la situación excepcional de la Covid-19, has de seguir prestándoles un servicio sino quieres perderles, y dando acceso desde la página web es un buen sistema.

He de reconocer que el sector de la joyería es conservador. No se caracteriza precisamente por estar a la vanguardia tecnológicamente. Personalmente implanté la primera página web con venta online en una joyería española en 2003 y os puedo asegurar, que siempre he tenido que trabajar mucho para convencer a los responsables de este sector de mis estrategias comerciales.

Omega ha de ser el propietario del medio que usa para llegar a sus clientes y sus ventas. Como hemos comentado cuando hablábamos de los concesionarios oficiales, en Madrid, de 8 puntos de venta Omega, tan solo en 2 puedes hacer la compra desde la página web.

Omega no puede confiar su futuro en manos de otras empresas que además no parecen que estén haciendo las cosas demasiado bien.

Al final, quien mejor que tú mismo para vender tu marca …

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