Tourbillon, la complicación relojera más deseada

Tourbillon, una complicación relojera que marcó un antes y un después en la alta relojería. Una necesidad, la de medir el tiempo con mayor exactitud. Un mecanismo que a día de hoy sigue enamorando.

Hoy hablamos sobre los relojes con tourbillon, de sus inicios, de su historia… en definitiva del por qué marcas tan importantes como Audemars Piguet, Patek Philippe , Breguet… siguen apostando por el diseño de relojes tourbillon a pesar de los elevados costes de fabricación.

¿Qué es un Tourbillon?

Un Tourbillon es un mecanismo relojero muy sencillo, pero a la vez genial. Un sistema ideado por el relojero Abraham-Louis Breguet en 1800, el cual elimina el efecto negativo que tiene la gravedad en la marcha de un reloj cuando está en posición vertical.

Pero para saber qué es realmente un Tourbillon y cómo llega Breguet a inventarlo, debemos remontarnos a inicios del siglo XVIII, cuando en la navegación marítima medir el tiempo entre el punto de origen y el de destino se había convertido en algo realmente importante, necesitaban conocer la hora local en cada punto durante las largas travesías marítimas.

Para navegar es necesario conocer la latitud y la longitud. Conocían la latitud de un punto observando la altura del sol o de las estrellas. Por cada 15 grados que uno se desplaza hacia el Este, se adelanta una hora con respecto a la original, cuando nos desplazamos hacia el Oeste, perdemos una hora.

Pero les faltaba un dato, conocer la hora local del punto de destino para calcular la longitud entre dichos puntos.

Historia

Tal era la necesidad de ser precisos durante las largas travesías marítimas, que en 1714 el parlamento británico convocó un concurso dotado con 20.000 libras de la época (unos 8 millones de libras esterlinas en 2020) con el objetivo de resolver el problema del cálculo de longitud.

Dicho premio recayó en 1773, en el relojero inglés John Harrison, el cual diseñó el cronómetro modelo H4 , un reloj cuya precisión, comprobada y certificada, se retrasó con un margen de error horario de tan sólo 5.1 segundos en un viaje entre Inglaterra y Jamaica.

Reloj Harrison H4

Reloj Harrison H4. Observatorio Real de Greenwich. Museo Marítimo Nacional.

©  Photograph by Mike Peel (www.mikepeel.net)

A partir de entonces, se construyeron cronómetros de navegación más exactos, pero eran demasiado grandes y suponía un reto adaptarlos a un reloj de bolsillo.

El mayor problema que se planteaba eran los materiales utilizados. Materiales cuyas propiedades físicas y exactitud de medidas, se veían alterados con los cambios de temperatura causando efectos muy negativos sobre los mecanismos oscilantes, como son el volante o el espiral.

El espiral reaccionaba a los cambios de temperatura modificando su elasticidad, al subir la temperatura se debilitaba la fuerza del resorte y daba lugar a que el reloj se retrasase. A temperaturas bajas, el reloj se adelantaba como consecuencia de la mayor elasticidad.

Para resolver este problema, el relojero francés Pierre Le Roy basándose en el principio de compensación, diseñó un espiral uniendo láminas de latón y de hierro de tal forma que las reacciones que tenían unidas eran diferentes a las que tenían por sí solas.

Estos materiales, al tener diferentes coeficientes de dilatación, no se dilataban en la misma proporción ante los cambios de temperatura.

Por lo que Le Roy unió este espiral por un extremo al volante, dejando la otra parte suelta para compensar la dilatación del material. Al subir la temperatura, el latón se dilataba y presionaba hacia dentro el extremo libre, reduciendo el diámetro del espiral, la inercia del volante caía y éste empezaba a oscilar más rápidamente. Al bajar la temperatura, cedía la constante de elasticidad del espiral y el volante oscilaba más lentamente.  

Para lograr sincronizarlos, se pusieron en el volante unos tornillos de ajuste y peso, con los que se podía modificar el grado de compensación.

Volante de inercia y  muelle espiral de reloj

Volante de inercia y muelle espiral.

Estas tiras de latón y de hierro, ante los cambios de temperatura, no volvían a su situación inicial como consecuencia de la falta de precisión en su fabricación y tenían un comportamiento variable, por lo que el punto de gravedad del mecanismo regulador no dejaba de moverse y no se situaba exactamente en el eje del volante. Esto no suponía un problema tan grave en los barcos, pues el volante siempre estaba en posición horizontal; sin embargo, en los relojes de bolsillo suponía claras desviaciones en la marcha en posiciones verticales.

Abraham-Louis Breguet

Abraham-Louis Breguet: Suiza 1747 – Francia 1823

El 23 de Diciembre de 1800, Abraham-Louis Breguet envió una nota al ministro de interior francés, responsable de patentes y marcas en aquella época:

Tengo el honor de hacerle llegar un informe sobre un descubrimiento, aplicable en los cronómetros, que yo llamaría “Régulateur à Tourbillon”, a la vez que solicito el privilegio de fabricar en exclusiva tales reguladores durante diez años. Dicho “Régulateur à Tourbillon” está en condiciones de anular por compensación las anomalías resultantes de las diversas posiciones de los centros de gravedad de los órganos reguladores.

El 26 de Junio de 1801, Breguet recibía la patente solicitada. El primer “Régulateur à Tourbillon” se puso a la venta en 1805.

patente del Tourbillon solicitada por Breguet

Acuarela donde se ilustra la patente del Tourbillon solicitada por Breguet.

Entre 1805 y 1823, año en el que murió Breguet, sólo se vendieron 35 unidades, a personas importantes de la época como al Sr. Giovanni Battista Sommariva, gran coleccionista italiano, al obispo de Cambrai, al Monseñor Belmas, familia Borbón de España, familia Hannover o al príncipe heredero de Inglaterra.

Breguet Tourbillon Ref: 1188

Breguet Tourbillon Ref: 1188. Vendido en 1808 a Antonio de Borbón, Infante de España. Uno de los diez Tourbillon que quedan de las 35 piezas únicas creadas por Breguet.

©  Photo Breget

La mayoría de los expertos piensan que Breguet llamó a este invento Tourbillon porqué significa “torbellino” o “remolino” algo giratorio como su invento. Personalmente, pienso que Breguet se basó en el “Principes de Descartes” recogido en la Enciclopedia de Direrot y D’Alembert de 1772 el cual designa Tourbillon como la fuerza que obliga a los planetas a girar alrededor del Sol en un movimiento muy uniforme, que era precisamente lo que se conseguía con el Tourbillon, movimientos uniformes.

Cómo funciona un Tourbillon

La idea en la que se basa el Tourbillon es tan sencilla como genial. Haciendo que la maquinaria del reloj gire lenta, pero de manera continua alrededor del eje de las manecillas, desaparecen tras cada vuelta todos los fallos gravitatorios en el órgano regulador.

Como es imposible que gire toda la maquinaria, Breguet se centra en el órgano regulador (volante, áncora y rueda de escape) e idea un mecanismo capaz de hacer que gire todo este mecanismo regulador alrededor de su propio eje.

Introduce todos los elementos en una jaula giratoria: una rueda impulsa la jaula, dicha rueda se encuentra en el lugar que normalmente está la rueda de segundos. En el centro del Tourbillon están el volante, el áncora y el escape. La rueda del fondo hace girar la jaula mientras que un engranaje del piñón de escape frena el movimiento giratorio. La velocidad de giro suele ser de 1 a 4 vueltas por minuto, dependiendo la marca.

Mecanismo de tourbillon

Mecanismo de Tourbillon

Con su Tourbillon, Breguet logró dotar de mayor precisión al reloj de bolsillo, lo cual no era lo más importante, ya que lo decisivo para Breguet fue el hecho de que nadie pudiera copiar su idea.

Por aquel entonces, como ahora, los relojes Tourbillon estaban concebidos para gente pudiente, menos interesada en la exactitud de la hora que en la exclusividad de aquella joya técnica.

El Tourbillon no añade al reloj ninguna función adicional, pero estéticamente resulta atractivo el ver el movimiento de esa jaula, por lo que pronto aparecieron los primeros relojes con maquinaria vista que permitían admirar el delicado mecanismo en acción.

Audemars Piguet Jules Tourbillon Ref. 25718PT

Audemars Piguet Jules Tourbillon Ref. 25718PT

La actualidad del Tourbillon

A día de hoy, año 2020, sigue siendo muy complicado construir un Tourbillon. Dicho mecanismo contiene entre 80 y 90 componentes, dependiendo de la marca que lo fabrica, con el añadido de que su peso es inferior a 1 gramo.

Aunque estéticamente, sea fascinante su movimiento, un Tourbillon para ser efectivo debe ser más preciso que otro reloj sin este mecanismo. Este complejo mecanismo, se encuentra justo en la zona en la que menos fuerza tiene la maquinaria. La fuerza motriz que la rueda del segundero transmite al escape es unas 300 veces más débil que la transmitida a los dientes del barrilete. Por lo que, en esa parte de la maquinaria, el rozamiento ha de ser el menor posible. Por tal motivo, el diseñador y el fabricante se enfrentan a un gran reto.

Un Tourbillon contiene entre 80 y 90 componentes, dependiendo de la marca que lo fabrica, con el añadido de que su peso es inferior a 1 gramo. Este complejo mecanismo, se encuentra justo en la zona en la que menos fuerza tiene la maquinaria. Un gran reto.

En 1920 Warren Morrison y J.W. Horton trabajando en los laboratorios de Bell Telephone, construyeron el primer reloj de cuarzo.

Debido a la mayor exactitud de los relojes de cuarzo, a la gran complicidad de fabricar y sobre todo de calibrar los relojes Tourbillon y a la falta de cursos de formación, los Tourbillon fueron desapareciendo del mercado.

En 1980, en plena crisis de ventas de la industria relojera tradicional suiza debido a los bajos precios de los relojes de cuarzo japoneses, la marca Breguet montó por primera vez un sistema Tourbillon en un reloj de pulsera.

Breguet Tourbillon Ref. 3355

Desde 1988, Breguet retomó la fabricación de sistemas Tourbillon en relojes de pulsera, a lo que se unirían casas como Patek Philippe y Audemars Piguet.

Las patentes de diseño de un Tourbillon están abiertas, los materiales al alcance de todos los fabricantes, lo que realmente encarece su fabricación, es el calibrado del mismo y la formación necesaria para su ensamblaje.

Considero que en el futuro podremos encontrar empresas chinas, que con la tecnología y con los conocimientos adecuados llegarán a ser los proveedores de sistemas genéricos de Tourbillon para los fabricantes suizos, debido a su menor costo de fabricación. Y estoy convencido que dichos movimientos tendrán los mismos niveles de calidad que los que podemos encontrar actualmente en el mercado suizo.

A lo largo de todos estos años, se han ido presentando modificaciones o perfeccionamientos del Tourbillon. Cabe destacar la creada por Alfred Helwing en 1920 el cual elimina el puente superior y se sostiene únicamente en la parte inferior, o el Gyrotourbillon de Jaege-LeCoultre presentado en Basel 2004, cuya jaula gira en 3 dimensiones, por lo que es capaz de compensar las desviaciones causadas por la gravedad en cualquier posición, vertical, horizontal o diagonal.

Actualmente podemos encontrar en el mercado relojes Tourbillon de diferentes marcas, cuyos precios oscilan desde los 20.000 euros hasta superar el millón de euros.

Cuando hablamos de Tourbillon hablamos de (haute horogerie) alta relojeria y sin querer,  la mente se nos va a Patek Philippe, Audemars Piguet o Breguet.  

Estas tres marcas, siguen apostando y desarrollando este tipo de relojes, a pesar de ser relojes de una alta dificultad de diseño, fabricación y cómo no, de venta, ya que son relojes muy exclusivos, para un grupo muy reducido de clientes debido a sus elevados precios.  

Sin lugar a dudas, tener un Tourbillon en nuestra colección, es un sueño para todo amante de la relojería.

  • Luis Rubio

    Sin duda, de lo mejor que he leído sobre el tourbillon. Marco historico, funcionamiento del mecanismo y opinión personal. Enhorabueba Igor, has ganado un lector.

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    • Igor Librero

      Hola Luis. Muchas gracias. Me alegra mucho, pues he tardado 16 años en hacer este artículo. Espero encuentres en Igormó muchos más artículos de tu interés.

      Responder

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