La historia de los relojes Oris

La historia de la relojería es la suma de muchas pequeñas historias. Hoy me gustaría hablarte de la casa relojera suiza Oris. Empresa creada a principios del siglo XX, desde sus inicios, ha sido reconocida por la calidad de sus productos a precios asequibles gracias a sus procesos de investigación y desarrollo. A principios de 1970 era una de las diez empresas relojeras más importantes de Suiza. Duramente afectada por la crisis del cuarzo, desde inicios de 1980 ha sabido reinventarser encontrando nuevamente su camino. y que gracias a la independencia de no pertenecer a un grupo relojero, la ha permitido conectar con una parte del público. Te invito a que conozcas una de las casas suizas que a día de hoy, tiene mucho que decir.

Corría el año 1904 y más concretamente las 12:30 pm del 1 de junio, cuando en la ciudad suiza de Hölstein perteneciente al cantón Basilea-Campiña, dos amigos relojeros, Paul Cattin y Georges Christian, compraron la recientemente clausurada fábrica de relojes Lohner & Co. Se acababa de crear la empresa relojera Oris, llamada así en honor a un arroyo cercano.

Fábrica de Oris. Año 1906.

En lo que hoy llamaríamos plan estratégico de Oris, Cattin y Christian incorporaron los más modernos procesos industriales de la época, su objetivo era crear relojes de calidad, a buen precio y sobre todo, duraderos. Oris controlaba todo el proceso de producción de sus relojes. Diseñaba y fabricaba todos los componentes del reloj, lo que conocemos como manufactura. Gracias a la calidad, diseño y sobre todo precio de sus productos, la reputación de Oris creció rápidamente y en 1910 ya contaban con 300 empleados.

Era tanta la demanda de mano de obra que precisaba Oris, que al verse imposibilitado de contratarla en los alrededores, la empresa creo un servicio de ruta con carros tirados por caballos, para desplazar trabajadores de localidades vecinas.

En 1927, a la muerte de los dos fundadores, asume la gerencia Oscar Herzog cuñado de Christian, quien estuvo en el cargo hasta 1971, nombrando presidente del consejo de administración a Jaques-Davis LeCoultre quien en 1937 se uniría a Edmond Jaeger creando la prestigiosa casa relojera Jaeger-LeCoultre. Por aquel entonces, Oris contaba con fábricas en Hölstein, Como, Herbetswill, Holderbank, Courgenay y Ziefen a las que se uniría en 1936 una nueva, solo para producir esferas en Biel/Bienne.

El 12 de marzo de 1934, el gobierno suizo introdujo el llamado “estatuto de la relojería”, una peculiar ley diseñada para regular y proteger la industria relojera suiza, que impedía a las empresas relojeras suizas, introducir nuevas tecnologías sin la aprobación previa del gobierno, regulado por las estrictas leyes del sector relojero suizo. 

Hasta ese momento la mayoría de las empresas relojeras usaban movimientos de escape de palanca. Oris estaba desarrollando movimientos de escape de pasador (escape Roskopf) el cual para el estatuto de la relojería no era adecuado ya que era menos preciso.

A finales de los años 1930, Oris fue una de las primeras empresas a nivel mundial que empleaba personal cualificado, ofreciendo igualdad de oportunidades entre hombres y mujeres.

Años más tarde, en 1956, Oris inició un procedimiento judicial contra el gobierno suizo a fin de derogar esta Ley. El procedimiento judicial duraría 10 años y fue tedioso, pero Oris acabaría ganándolo, consiguiendo derogar así la Ley. Como contra partida, Oris había perdido más de 20 años de investigación y desarrollo, igualándose por abajo a otras empresas que no habían basado su proyecto empresarial en la innovación.

A inicios de 1940, Oris ya era reconocida como un fabricante de relojes suizos de alta calidad. El estallido de la segunda guerra mundial, a Oris, al igual que al resto de empresas suizas, le hizo mucho daño. Con toda su red de distribución europea cerrada, las ventas y los ingresos cayeron drásticamente. Oris tuvo que despedir a muchos empleados, concentrar la producción en unas pocas fábricas e incorporar a su catálogo nuevos productos como el reloj despertador.

Relojes despertadores de Oris.

Los ajustes realizados por Oris a inicios de 1940, permitió a la compañía desarrollar nuevos e innovadores modelos y aunque redujeron su producción a tan solo 200 mil relojes anuales, la compañía se salvó de una más que probable quiebra.

1952: Oris presentó su primer movimiento automático el calibre 601 con reserva de marcha.

Oris llegó a ser una de las 10 empresas relojeras suizas más importantes antes de la crisis del cuarzo.

A finales de 1960, Oris era una de las diez compañías relojeras más grandes del mundo. Contaba con 800 trabajadores y vendía más de 1.2 millones de relojes anualmente.

En 1970 Oris fue vendida al grupo inversor ASUAG (del francés Société Générale de L’industrie Horlogère Suisse SA), un grupo que se había creado con la ayuda del gobierno suizo y apoyado financieramente por grandes bancos suizos, para sostener el sector relojero en los años de la gran depresión 1931. Lo que a priori parecía ser un trampolín inversor al incorporarse la compañía a un grupo financiero tan grande, resultó ser casi su destrucción.

La crisis del cuarzo provocada por la entrada en el mercado de relojes de cuarzo baratos provenientes de Japón, hizo tambalear la toda poderosa y arcaica industria relojera suiza, que con sus miles de normativas, la hacía demasiado rígida y estructurada para adaptarse rápidamente a la nueva realidad. Sin duda, la estricta normativa, la toma de decisiones lentas y sobre todo la incapacidad de adaptación, fue un lastre demasiado pesado para la industria relojera suiza y sus marcas, algunas de ellas centenarias.

Oris, que ya no era una empresa independiente, tuvo que someterse a los intereses del grupo ASUAG y pasó una década muy complicada que estuvo a punto de acabar con ella. Se desplomó de tal manera que de los 900 trabajadores de 1970 pasó a tener 30 en 1980.

En 1983 se fusionaron ASUAG y el grupo SSIH (grupo creado en 1930 por la unión de Tissot y Omega a la que se uniría en 1932 Lemania y Lugrin) creando un gran grupo denominado SMH (Société de Microélectronique et d’Horlogerie).

Como bien sabrás, fue Nicolas Hayek quien a principios de 1980 creara el reloj suizo de cuarzo Swatch. Debido al éxito de este producto y a sus ventas millonarias, la compañía Swatch compró en 1985 el grupo SMH pasando a denominarse en 1998 grupo Swatch. De esta forma, Nicolas Hayek adquirió muchas de las históricas pero famélicas empresas relojeras suizas, entre ellas Omega, Tissot o ETA.

En 1970 Oris lanzaba el modelo ChronOris cal 725, el que fuera su primer reloj cronógrafo.

Ante la nueva realidad provocada por la crisis del cuarzo y el rumbo que Oris había sido obligada a tomar por sus nuevos propietarios ASUAG, en 1982 el director de Oris Rolf Portmann y el director de marketing Ulrich Herzog promovieron una oferta de compra, adquiriendo Oris al grupo ASUAG y constituyendo Oris S.A.

Aunque aparentemente para los clientes nada había cambiado, Oris volvía a ser independiente y podía buscar nuevamente su futuro. El director de marketing Ulrich se había dado cuenta que en 1984 el mercado empezaba nuevamente a demandar relojes mecánicos, por lo que Oris decidió abandonar los relojes de cuarzo impuestos por ASUAG y centrarse en exclusiva en relojes mecánicos a precios competitivos, centrando nuevamente todo el esfuerzo en investigación y desarrollo de sus productos.

Reloj Calendario de Alidada de Oris.

En 1984 reintroduce el Calendario de Alidada, visto por primera vez en los relojes Oris Gran Corona a finales de los años 30. Con el tiempo, esa distintiva función se convertirá en la complicación identificativa de Oris. En 1988 lanzó el primer reloj despertador de muñeca.

Oris se veía a sí misma como una empresa relojera suiza totalmente independiente, centrada en la fabricación de relojes mecánicos y en ofrecer una buena relación calidad precio, fabricando relojes de muy buena calidad a unos precios muy competitivos, tal como refleja su lema “relojes auténticos para gente auténtica”.

Oris Gran Corona. Año 1938.

Desde su lanzamiento en 1904, la filosofía empresarial ha sido la investigación y desarrollo de sus propios movimientos. La compañía ha desarrollado 235 movimientos propios. Son muchos los calibres desarrollados por Oris que han marcado la historia de la relojería, como el calibre 373 creado en 1938 o el calendario Alidada que hasta hoy es emblema de la marca.

El calibre 652 se convertiría en el primer movimiento de escape de clavija certificado por el Observatorio Astronómico y Cronométrico de Neuchâtel. O el calibre 725 montado en el modelo Chronoris, primer movimiento cronógrafo de la casa de 1970.

En 1983, la empresa vuelve a ser independiente, pero la realidad del mercado es otra. La crisis del cuarzo ha obligado a unas 900 empresas relojeras suizas a cerrar para siempre y más de 2/3 de todos los trabajadores del sector relojero suizo han perdido su puesto de trabajo.

Oris retoma la producción de relojes exclusivamente mecánicos, pero ante este nuevo panorama, la compañía decide centrarse en el diseño de calibres y módulos, subcontratando a ETA y Sellita (filial de ETA) la fabricación y el ensamblaje para abaratar costos.

Con el calibre 414, un movimiento mecánico para reloj de pulsera con alarma desarrollado en 1988, comienza una época de grandes innovaciones en la compañía y de asociaciones con empresas de otros sectores de interés cultural, deportivo o medio ambiental como campaña publicitaria ante el gran público.

En 1991 desarrolla el calibre 581 un módulo con fase de luna, en 1995 el calibre 649 con movimiento regulador, en 1997 el calibre 690 un horas del mundo basado en el calibre ETA 2836-2. Con este calibre 690, Oris revolucionó el sector, ya que permitía avanzar o retroceder en los usos horarios con una simple pulsación del botón y adelantar o retroceder la fecha del calendario sin dañar el mecanismo o tener que adelantar un mes entero. En 1999 presentan el pointer day calibre 645.

Oris Horas del mundo calibre 690.

A inicios del año 2000 ,Oris se centró en mejorar el diseño de sus productos, área en la cual se había quedado anticuado, diseñando cajas cada vez más grandes y voluminosas, acorde a la tendencia de la época al igual que en la introducción de nuevos materiales. Sin dejar de lado la innovación de sus movimientos, como el calibre 653 lanzado en 2009, el calibre 735 de fecha retrógrada o en el año 2013 el calibre 761 ProDiver Pointer Moon desarrollado en colaboración con el buceador Roman Frischnecht, primer calibre mecánico que indica las mareas y la fase lunar, algo que parece ser muy importante para las personas que hacen submarinismo.

Oris Calibre 761.

En 2002 Oris registra en patentes y marcas el color rojo en los rotores, pasando a ser emblema característico de la marca.

Rotor rojo emblema característico de Oris.

Desde el 2003 se centra en dos líneas muy claras y distintas, las series Artelier, relojes clásicos y elegantes y en las series deportivas como las colaboraciones con el Oris Williams F1 Team. Son numerosas las ediciones limitadas que hace en conmemoración de hitos históricos como la Oris Carlos Coste edición limitada serie cenote, por el récord del mundo en descenso a pulmón a 150 mts, o el desarrollo del Oris ProDiver.

Personalmente me gustó mucho el cierre de trineo deslizable desarrollado en 2010, un sistema que impide que se te caiga el reloj de la muñeca, aunque se suelte el cierre, el cual incorpora además un sistema con el que puedes manipular el tamaño de la correa sin quitarte el reloj.

Cierre trineo de Oris.

En el año 2014 se produce un nuevo cambio importante en la trayectoria de Oris. En conmemoración de sus 110 años, diseña el calibre Oris calibre 110, el primer calibre íntegramente diseñado por Oris en 35 años. Un movimiento mecánico de cuerda manual con una reserva de marcha de 10 días. He de reconocerte que a mí me gusta mucho este Oris calibre 110. Pienso que es un magnífico movimiento, que representa perfectamente el espíritu y la historia de una de las mejores casas relojes del mundo.

Oris Calibre 110.

Sobre la base del calibre 110, Oris ha ido evolucionado hacia otros movimientos como el Oris calibre 111, un movimiento con fecha, puentes pulidos a mano y bordes biselados y costos de fabricación muy comedidos o el Oris calibre 112 con función GMT. En 2017 presentaron el Oris calibre 113. En 2018 el Oris calibre 114 y en 2019 con el Oris calibre 115 con la joya de la corona, el Oris Big Crown ProPolit X, un reloj realmente espectacular.

Oris Big Crown ProPilot X

Oris Big Crown Propilot X.

En octubre de 2020 nos presentaron el Oris calibre 400. Un calibre diseñado internamente en colaboración con el relojero español Ramón Gil. Un calibre antimagnético hasta 2.250 gauss, reserva de marcha de 5 días y 10 años de garantía, el cual no precisa de servicios técnicos en los 10 años de garantía. Este Oris Calibre 400 ha causado sensación entre los medios especializados del sector. Nosotros tuvimos la oportunidad de realizar un estudio detallado del calibre 400 en nuestro taller y ya te adelantamos, que nos pareció un calibre con lógica, equilibrado y con altas prestaciones antimagnéticas.

Con la incorporación del calibre 400, la empresa marca dos líneas en sus productos. Por un lado, los movimientos diseñados internamente en Oris como las series 110 y 400. Por otro lado, los calibres basados en movimientos ETA o Sellita, algo más económicos, pero igual de fiables.

En 2020 Oris abandona los característicos rotores rojos en los movimientos diseñados internamente, quedando dichos rotores rojos para identificar los movimientos producidos sobre base ETA o Sellita.

Oris, una empresa con alma.

En 2016 asumieron los mandos de la compañía Rolf Studer y Claudine Gertiser-Herzog. Conozco a Claudine y siento un gran respeto y admiración por su trabajo. Es una persona que sin venir del sector relojero, está vinculada a Oris desde el 2014 y ha entendido perfectamente este sector, aceptando la responsabilidad de gestionar una empresa centenaria, en un sector tan complicado como el relojero suizo y sabiendo que su función es dar un impulso a la marca, sin olvidar sus orígenes y reconociendo que un día ella ya no estará al frente, pero Oris seguirá adelante, cosa nada fácil de gestionar, he de reconocerte.

Directiva de Oris. Año 2016.

Sin duda, la nueva directiva de Oris ha sabido crear en la empresa un espíritu joven, dinámico, donde la información fluye en horizontal y no en vertical y esto permite que todas las ideas sean tenidas en cuenta y sobre todo, una capacidad de adaptación ante imprevistos que puede ser vital para sortear la crisis económica del 2020.

Cuando entras en su oficina central ves que no es un gran edificio futurista como el de otras marcas. Sedes que no sabes si pertenecen a una empresa de relojes o a un departamento de la NASA. Lo definiría como un sitio de trabajo. El personal es joven, de media 38-40 diría yo, visten en vaqueros y jersey, hay pocos despachos y los pocos que hay, tienen las puertas abiertas, así que cuando estás dentro, puede que la persona que te has encontrado en el pasillo y con la cual has iniciado una conversación sea Noah Müller ingeniero de diseño o con Claudine Gertiser Co-CEO de la empresa.

Esa apertura de puertas no es solamente en su sede central cara a las visitas. En España por ejemplo, el director de Oris Rafael Picazo, tiene una cuenta de Instagram y Facebook donde cualquiera de nosotros le puede hacer preguntas y responde. Es habitual ver a Rafael Picazo en directos de Instagram de blogs como Horas y Minutos, Pecados Veniales, Nicol´s TV, etc…, tanto si se habla de Oris como si habla de un reloj que fabrica un señor en el polo norte con dos velas. O en los múltiples eventos que hace la marca en sus distribuidores autorizados. Esa cercanía es precisamente lo que más me atrae de Oris.

Oris desde su fundación ha mantenido un carácter independiente, esto le ha permitido hasta ahora, elegir el camino a tomar con cada modelo.

Podrán gustarte más o menos sus relojes, pero lo cierto, es que esa independencia, ha dado a la compañía libertad de diseño, no siguen tendencias, modas ni tampoco buscan fabricar solo relojes comerciales. Personalmente percibo ese toque de libertad en sus modelos.

Oris comercializa relojes muy especiales. Cuenta con movimientos complejos -como los calibres 110 al 115- y con relojes deportivos, motivo por el que hace de sus productos, una marca a seguir por su estilo y personalidad.

Oris ha recuperado su identidad de marca, tiene claro su camino y está realizando una serie de modelos que como mínimo, deben ser tenidos en consideración.

Oris no es lo que entendemos como una manufactura pura. Algunos de los movimientos que usan en sus relojes, Oris los rediseña sobre bases de calibres ETA o Sellita.  Otros como los calibres serie 110 y el calibre 400 únicamente son diseñados por Oris.

Nunca publican los relojes producidos, pero calculo que andarán por las 400.000 unidades anuales, nada que ver con las 62.000 que produce Patek Philippe pero tampoco nada que ver con las 1.35 millones de Longines.

Su estrategia de marketing es diferente. No cuenta con personas relevantes o grandes influencers para promocionar sus productos como puedan ser deportistas de élite, músicos o actores. Esta estrategia impide muchas veces que la marca tenga más notoriedad, pero al mismo tiempo, abarata el precio del producto entorno al 20%.

Oris Chronograph Automatic.

Oris cuenta con una “tribu” de adeptos fieles a la marca.  Te bastará entrar en cualquier foro de relojes o cuenta de Instagram para verlos, siempre fieles al rotor rojo, personas que transmiten con el boca a oreja lo que es Oris y que sin duda, creo son sus mejores embajadores.

La marca está muy sensibilizada en la protección del medio ambiente y hace campañas conservacionistas. Son múltiples los proyectos de ayuda medio ambiental en los que la compañía está involucrada, desde la conservación de los arrecifes de coral, limpieza y conservación de ríos, plantación de árboles o limpieza del medio ambiente.

Lo que más me gusta de estos proyectos, es que no se limitan a realizar donaciones para tales actividades, como hacen la mayoría de las empresas que quieren quedar bien ante la opinión pública, sino que cada poco tiempo, en tu misma ciudad o región, nos invitan a todos a participar quedando en un paraje, dándonos unas bolsas de basura y con una buena dosis de humor, todos ayudamos en el proyecto acorde a nuestras capacidades físicas, recogiendo basura y más basura de esos parajes. En estos eventos me encanta ver como disfrutan tanto los niños como los mayores.

Por otro lado, apuesta por el deporte minoritario. Patrocina equipos en deportes minoritarios, deportes en los que casi nadie se fija, deportes en los que sin estos patrocinios, serían imposibles practicarlos más allá de un carácter amateur.

Su compromiso social también está cerca de las personas que más lo necesitan, como es el caso de las becas de estudio que tienen o el reconocimiento a las personas que aportan a favor de la sociedad en la que viven. Quisiera destacar en este sentido, los premios que han dado en muchos países, a médicos y enfermeros, que tan loable trabajo han realizado en 2020 con motivo de la pandemia. En definitiva, Oris es una empresa que vive el día a día de la sociedad que le ha tocado vivir, con humildad, agradecimiento y espíritu colaborador.

Boutique Oris Suiza.

Comercialmente es una empresa demasiado tradicional, su punto débil para mí. Oris no tiene boutiques propias donde poder ofrecer su experiencia de marca. En 2016 abrió su primera boutique en Suiza, pero de la mano del joyero Seiler, por lo que no es realmente la marca quien te transmite su filosofía y espíritu de ser, sino que se apoya en la experiencia de un veterano joyero. En España encuentras muchos distribuidores oficiales Oris, ninguno de ellos es boutique propia.  

Cuando entras en una joyería distribuidor oficial Oris, ves que la marca no está ubicada en las mejores zonas de la tienda, muchas veces ni siquiera la vemos en sus escaparates exteriores. Como llegues a esa joyería sin una idea clara de lo que quieres comprar y únicamente digas al comercial que te quieres gastar 3.000 € pero no tienes claro el reloj que buscas, lo más probable -he hecho muchas veces la prueba, por lo que hablo con conocimiento de causa- es que te ofrezcan otras marcas y modelos más comerciales y sobre todo, fáciles de vender para ese comercial, demostrándome ser más importante una venta segura que ofrecer al cliente el producto que precisa.

Si entras en la página web de Oris con intención de comprar un reloj, mi única recomendación es que te armes de paciencia. Una vez más las grandes empresas demuestran estar lejos de ese básico empresarial de “menos es más” o “simplifica los procesos”, pero sobre todo, demuestran estar lejos de la realidad social. No es que yo sea precisamente un defensor acérrimo del salto a lo digital, pero si lo soy de las cosas bien hechas y desde luego, cada día más, mi confianza, mi tiempo, pero sobre todo, mi dinero, van a las manos de empresas que realmente me demuestran que les importo y que deciden cuidarme.

Oris Diver.

Si estás interesado en comprar un reloj Oris, te gustaría tener más información sobre el modelo, saber si ese reloj se ajusta a tus necesidades, pero sobre, todo saber si lo estás comprando a un buen precio, ponte en contacto con nosotros, será un placer para nosotros asesorate.

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